Las personas que son altamente efectivas en sus trabajos tienen como hábito permanente reflexionar sobre la manera en que cotidianamente emprenden sus actividades a fin de hacer los ajustes pertinentes que le permitan mejorar. Estas personas saben que la excelencia no es un acto, sino más bien un hábito.
Comprender el sentido del trabajo, la manera de crear valor en las labores que se emprenden brinda una oportunidad única en la vida: tener la certeza de que el trabajo le permite al ser humano encontrar su propia trascendencia.
Atentamente,
